Dia 23. [abril; dilluns] y à breves horas se ofrecieron impressas, las Cesareas Reales Cartas, y no permitiendo, ni lo soberano de su estilo, ni lo expresivo de la Real dignacion, como ni las particulares honras que contienen, que su assunto quede ofendido, como lo quedaria, si se expressasse con otros terminos, se ofrece la puntual Copia de todas bastando la menor experssion de cada una, para eterno blason de Cathaluña.
Copia de las Reales Cartas de las S.C.C. Magestades del Señor Carlos VI. Emperador de Romanos, y III. Rey de España, y de la Señora Emperatriz, y Reyna Catolica nuestra Señora (que Dios guarde) à los Excelentissimos, y Fidelissimos Señores Deputados, y Oydores de Cuentas del General del Principado de Cathaluña, y Condados de Rossellon, y Cérdaña.
EL REY
Ilustres, Venerables, Egregios, Nobles, Magnificos, y Amados nuestros los Fidelissimos Deputados, y Oydores de Cuentas de la Generalidad del Principado de Cathaluña: Aunque la melancolica constitucion de los tiempos, y el vèr abandonada mi Causa de los mismo Aliados, que en sus principios la fomentaros, y sostuvieron como justa, y comun, contuvo mi silencio à la aceptacion declarada de vuestra Constancia, y Fidelidad, por no hazerse mi Paternal Amor participe de un sacrificio, à que los accidentes inclinavan por curso sucesivo, siempre tuvo presentes mi Clemencia, los inimitables Actos de vuestro ardiente zelo, y empeño por mi Causa : pero no aviendo producido las dispopsiciones (acordadas de parte de mi compasivo cariño) los efectos de vuestro Consuelo, y Libertad, tuve à bien acordar ultimamente, el establecimiento de la Paz con el Rey de Francia, que se concluyò en Rastatt, el dia 6. del presente, sobre la indisputable condicion de conservar mi Iusticia, Derechos, Accion, y Titulos, que como à legitimo Rey de España me pertenecen, en cuyo principio, y el de la consideracion, que se han merecido vuestras inimitables acciones en mi Real gratitud, podreys asseguraros, que secesivamente os dispensarà mi Clemencia, las assitencias que se hagan arbitrales en la possibilidad, hasta que facilitando vuestro bien merecido alivio, se mire con proporcion la confiança al curso de mi Iusticia, cuya seguridad viene acnticipada à mi Real animo, por las notorias Acciones, Constancia, y Valor de esse Fidelissimo Principado, y Vassallos tan Activos, Zelosos, y Leales. De Viena à 28. de Março de 1714.
YO EL REY
Lugar del Se+llo.
Don Ramon de Vilana Perlas
LA REYNA
Ilustres, Venerables, Egregios, Nobles, Magnificos, y Amados nuestros los Fidelissimos Deputados, y Oydores de Cuentas de la Generalidad del Principado de Cathaluña: A las demostraciones de Amor, Constancia, y Fidelidad, que manifestays en vuestras Cartas de quatro de Noviembre, y diez del Diziembre passado, por la Cesarea Real Persona del Emperador mi Señor, y à los ruegos que reiterays por mi interposicion à su Clemencia, condesciende mi benevolencia, entre la satisfaccion de aver encontrado su Real Animo dispuesto, con propia acceptacion de vuestras plausibles Operaciones, à dispensaron aquellas assistencias que sean arbitrables en la constitucion, y no siendo facil olvidar las finezas que siempre practicasteys en obsequio, defensa, y seguridad de mi Persona, espcialmente el tiempo que corriò à mi confiança vuestro Govierno, por la Clemencia del Emperador mi Señor, serà incessante mi cariñoso cuydado à hazerlas presentes à su memoria, con las demàs circunstancias de vuestros inimitables meritos, porque en la puntualidad de sus Ordenes experimenteys el Consuelo, Satisfaccion, y Libertad que os aveys merecido en su Real animo, y en la razon de la Iusticia. De Viena à 28 de Março 1714. años.
YO LA REYNA
Lugar del Se+llo
Don Ramon de Vilana Perlas
Copia de las Reales Cartas de las S.C.C. Magestades el Señor Carlos VI. Emperador de Romanos, y III. Rey de España, y de la Señora Emperatriz, y Reyna Catolica nuestra Señora (que Dios guarde) al Excelentissimo Consistorio de los Señores Conselleres de la Ciudad de Barcelona.
EL REY
Ilustres, Amados, y Fieles nuestros, los Conselleres de la Ciudad de Barcelona; Las demostraciones de vuestra inmutable Fidelidad, y Amor à mi Cesarea Real Persona, expressadas en repetidas Cartas, y con especialidad, en las de quatro de Noviembre, y diez de Deziembre, hallaron en mi gratitud, la acceptacion, y aprecio que de justicia se merecen, experimentando por ellas, que ni los accidentes del tiempo en las mas melancolica constitucion, ni los trabajos continuos de un riguroso Bloqueo, ni las violencias de los Enemigos han podido hazer la menor impresion en vuestros Animos, de cuya Constancia, y Amor sin igual, movida, y persudadida mi Cesarea Clemencia, sobre la compasiva reflexion de no hazerse participe de un sacrificio el mas doloroso, dedicò desde los principios su impulso à reparar vuestra ruìna, en la que facilitava por termino casi inexcusable, la desgracia de los tiempos, despues de verse abandonada mi Causa, de los mismos que fueron Aliados à fomentarla, y mantenerla; pero como las diligencias de mi Paternal Amor no produxeron el efecto, que siempre residiò en mi Real Animo, por vuestro mayor Consuelo, y Libertad, fue preciso descender à la menos embaraçosa disposicion de atender incessantemente à tan proprio objeto, en la direccion de las mas possibles providencias, por testimonio de mi Cesarea Real Proteccion, y Amor, à unos Vassallos de tan inimitable Fidelidad, y circunstancias; y à este fin, superando otras disputables diferencias, y solidos puntos de mi Servicio, è Interès de mi Augusta Casa, tuve à bien acordar con absoluta deliveracion el prompto establecimiento de la Paz, con el Rey de Francia, en cuyos Capitulos ajustados, y convenidos en Rastatt el seys del presente, conservando mi Iusticia, Derechos, Accion, y Titulos, que como à legitimo Rey de España me pertenecen, viene demostrado el principal objeto de mi Real Consideracion; y teniendola à las finissimas operaciones con que aveys grangeado siemper mi Real Agrado, sin que por el silencia ayan tenido la mas leve interrupcion en mi Memoria, y Paternal Cariño, deveys quedar assegurados que se desvelarà mi cuydado à dispensaos las assistencias que puedar arbitrar la possibilidad, hasta que facilitandose en vuestra mayor satisfaccion el correspondiente, merecido alivio, se mas proporcionada la disposicion à continuar el curso de mi Iusticia, sobre la confiança que me anticipa vuestro Valor, Constancia, y Fidelidad. De Viena à veinte y ocho de Março de mil setecientos y catorze.
YO EL REY
Lugar del Se+llo.
Don Ramon de Vilana Perlas
LA REYNA
Ilustres, y Fieles, los Consellers de la Ciudad de Barcelona: Han merecido en el Cesareo Real animo del Emperador mi Señor tanta acceptacion vuestras plausibles Acciones, desde que vuestro Amor os conduxo por demostracion honrosa de Fidelidad, al empeño de resistir otra dominacion, que la reconocida legitimamente en su Cesarea Persona, que mis influxos, (condescendiendo à los ruegos, y finas expressiones de vuestras Cartas de quatro de Noviembre, y diez de Deziembre del año proximo passado) pudieran considerase menos substanciales, si no de dirigiessen à un fin tan justo, y digno de hazerse participe en èl, mi Real clemencia, sobre cuya reflexion, y la de tantas finezas, como practicasteys con todo esse Fidelissimo Principado, en obsequio, defensa, y seguridad de mi Persona, y con especialidad el tiempo que mereci al Emperador mi Señor la confiança de vuestro Govierno, ha continuado mi benevolencia los mas eficazes oficios, y reverentes ruegos à su clemencia, entre la propria satisfaccion de experimentar su Real animo totalmente dedicado à solicitaros, la que os aveys merecido en su amor; y aunque por èl viene demostrado de innecessario qualquier otro influxo, no cessarè en hazer presentes vuestros Meritos, Circunstancias, y Iusticia, por no perder la que mi agrado desea de vuestro mayor consuelo, satisfaccion, y libertad. De viena à veynte y ocho de Março de mil setecientos y catorze.
YO LA REYNA
Lugar del Se+llo
Don Ramon de Vilana Perlas
Copia de las Reales Cartas de las S.C.C. Magestades el Señor Carlos VI. Emperador de Romanos, y III. Rey de España, y de la Señora Emperatriz, y Reyna Catolica nuestra Señora (que Dios guarde) à los Excelentissimos, y Fidelissimos Señores Protector, y Braço Militar del Principado de Cathaluña.
EL REY
Muy Ilustre, Ilustres, Egregios, Nobles, Magnificos, y Amados nuestros los Fidelissimos, Protector, y Braço Militar del Principado de Cathaluña, mirando continuadas en las repetidas expressiones de vuestras Cartas, y especialmente en las de quatro de Noviembre, y diez de Deziembre del año proximo passado, la resolucion, constancia, y empeño à resistir las violencias de los Enemigos, sin embaraçaros sus fuerças, ni los trabajos continuos de un riguroso bloqueo, despues de averlas acceptado en mi Real animo, sin la menor interrupcion, como atributos de una innimitable fidelidad, tuve à bien mandar dirigir las mas eficaces diligencias por el termino de vuestro consuelo, y libertad; pero como la melancolica constitucion de los tiempos, y el er abandonada mi Causa de todos los que fueron Aliados, à sostenerla por justa, y comun, huviessen dexado, sin el correspondiente fruto las disposiciones; vine ultimamente en el acuerdo de la Paz con el Rey de Francia, que se concluyò en Rastatt, el dis seys del presente, manteniendo con propria justicia los Derechos, Accion, y Titulos, que como à legitimo Rey de España me pertenecen, sobre cuyo principio, y la especial consideracion, que siempre merecieron en mi Paternal cariño vuestras nobles plausibles operaciones, deveys asseguraros el concepto de mi compassivo cuydado à facilitaros aquellas assistencias, que se propongan à la possibilidad, hasta que libres de un sacrificio, en que mi Amor jamàs quiso tener parte, se pueda regular con vuestro propicio alivio, la disposicion del curso de la Causa sobre lo solidos fundamentos de unos Vassallos, que en su Constancia, Fidelidad, y Valor acreditan en Noble emulacion, el sucesivo establecimiento de mi Iusticia, y de su Libertad. De Viena à veinte y ocho de Março de mil setecientos y catorze.
YO EL REY
Lugar del Se+llo.
Don Ramon de Vilana Perlas
LA REYNA
Muy Ilustre, Ilustres, Egregios, Nobles, Magnificos, y Amados nuestros, los Fidelissimos Protector, y Braço Militar del Principado de Cathaluña: Aunque siempre he experimentado en el Real animo del Emperador mi Señor la mas propria Acceptacion de vuestras Nobles operaciones en el empeño, con que aveys incessantemente procurado resistir la dominacion de los Enemigos por termino de vuestra inimitable Fidelidad, no ha escusado mi compassivo amor à unos Vassallos de tan relevantes circunstancias, el interponer con oportunidad mis ruegos por vuestro consuelo, y libertad, y viendo repetidos los vuestros al mismo fin con Cartas de quatro de Noviembre, y diez del Deziembre passado, continuará mi benevolencia los mas eficaces oficios à su memoria, entre la satisfaccion que me anticipò el hallar su Cesareo Real Animo dispuesto à dispensaros las assistencias, que sean arbitrables en la constitucion, para cuya puntualidad dedicaré mi cariñoso desvelo sobre la consideracion de vuestros meritos, y de las finezas, que practicasteys con todo esse Fidelissimo Principado, en obsequio, y seguridad de mi Persona, especialmente el tiempo que mereci al Emperador mi Señor la confiança de vuestro govierno, y lo continuaré hasta el termino de vuestras satisfaccion, y libertad. De viena à 28. de Março 1714.
YO LA REYNA
Lugar del Se+llo
Don Ramon de Vilana Perlas
Vistas, en lo publico, las sobre escritas Reales Cartas con universal consuelo, se continuò el particular regozijo, de todo el Pueblo, con reciprocas experssiones de parabien, y enhorabuenas, y luego passo el Excelentissimo Señor General Comandante, con el mas luzido concurso de los demàs Generales, y Oficiales Militares, à repetirlas con su acostumbrada discrecion à los Excelentissimos, y Fidelissimos Comunes de Ciudad, y Deputacion, en donde fue admitido con particular demostracion, y despues de averse expressado, y cumplimentado à sus Excelencias : sucessivamente se puso en execucion el hazimiento de gracias deliberado, concurriendo à la Cathedral, el Excelentissimo, y Fidelissimo Consistorio de los Señores Deputados, y Oydores de Cuentas, con la sola assistencia del Excelentissimo, y Fidelissimo Braço Militar, lo que por sus muchas ocupaciones no executó el Excelentissimo Consistorio de los Señores Consellers, y se cantó un solemnissimo Te Deum, expuesto el Santissimo Sacramento, se celebró el solemne Oficio, cantando la Missa el Ilustre D. Francisco Barata Canonigo de la misma Iglesia, en donde fue numeroso, y luzido el concurso de la Nobleza, y Militares, usando todos de gala fuerte: siendo digno de la Catolico reflexion, el aver llegado el aviso de noticias tan apreciabilissimas, dia de el Patrocinio de el Patriarca San Ioseph, Protector de el Sacro Romano Imperio, y dia en que se cumplian los nueve meses de la Translacion de la milagrossisma Imagen de nuestra Señora de la Merced, Portectora de esta Excelentisima Ciudad: como tambien se deve hazer reflexion el averse ajustado la Paz en Rastatt el dia de el Glorioso San Olaguer Arçobispo, Obispo, y Patron de Barcelona; evidente señal de que el Cielo la protege por intercession de su Patronos, como tambien lo fue el aver llegado el aviso vispera de el Glorioso Martir S. Jorge, Patron de este Fidelisimo Prinicipado, y averse de celebrar en su mismo dia, despues de aver afiançado en su proteccion, como en la de los demàs Santos Patronos el consuelo, y alivio de esta Capital, y Principado, y el Excelentisimo, y Fidelisimo Consistorio con particular en la de dicho Santo, como principal ojeto de sus Cultos, y Asylo en los mayores cuydados, en cuya atencion, tenia colocadas sus Reliquias, en el Altar Mayor de dicha Iglesia, desde el dia que las transfiriò de la Capilla de sus Casas, con la veneracion, y demostraciones, que ya se dixo en otros impressos : por la tarde reìtero sus profundos rendidos cultos el mismo Consistorio en la misma Iglesia, hasta aver reservado, y terminada la funcion, con las Deprecaciones de Rogativas mayores, concurrieron sucessivamente los Excelentissimos Señores Conselleres, Ciudad, y Sabio Consejo de Ciento, se cantò solemne Te-Deum : y luego se hizo triplicada Salva Real con toda la Artilleria de la Plaça, disparando con bala, menos àzia à los Quarteles, qeu ocupavan la Tropas Francesas. Entregados todos los Sitiados à la inexplicable alegria, y regozijo, sin perder de vista las operaciones de los Sitiadores, no se les observò sino algunos movimientos, que expressavan la confussion, y el aver reforçado su Piquetes, y procurado à toda costa, que se cogiesse à alguno de los Paysanos, que avian salido à forrage, cogieron à uno, lo llevaron ante el Duque de Populi, fue examinado, y despues de aver informado del motivo de tanto regozijo, y novedad en la Plaça, le mandò dar libertad, quedando dicho Duque fuera de su confusion, y disuadido de la falsa persuasion, que avia concevido, de que el ruìdo de la noche antecedente, podria contribuìr al logro de sus intentos.
- Font: 135. Diario del Sitio de Barcelona - Gazeta de Barcelona (1713-1714)
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